
Si hay una cosa que me gusta casi tan poco como Halloween, son algunos de los movimientos neopaganos.
No me opongo a la libertad de religión y animo a todo el mundo a conocer las costumbres y la fe de nuestros antepasados. Y si una persona quiere resucitar esa fe tal y como la entendían los antiguos europeos, me parece estupendo y totalmente respetable.
Sin embargo, en muchos movimientos neopaganos se mezclan las antiguas creencias con ideas esotéricas de cosecha propia, sin tomar en cuenta su veracidad histórica, o, simplemente por moda. Creo que renovar una fe por moda o para dártelas de alternativo, sin bases históricas reales, es una falta de respeto a las creencias de nuestros antepasados.
Por tanto, espero que esta moda acabe pronto y las personas se interesen por lo que realmente ocurrió, no por lo que les hubiera gustado que ocurriera.
